Puedes ambientar la lectura con la música
-Hay un pilar de madera, de madera de roble, muy familiar y robusto. En su contorno hay una cuerda enroscada y fuertemente atada a él, tanto que parece estar fusionada a su indestructible corteza. Ahora coge la cuerda y átatela a la cintura, con un nudo indestructible también. La cuerda..o mejor aún , la soga tiene los metros que tú quieras que tenga. Ahora bien, ¿que ocurre entonces?. Puedes andar en línea recta, hacia un lado u otro, también en círculos y más círculos; o volver sobre tus pasos. ¿Cuánto le diste a tu cuerda?, pongamos que los suficientes metros como para moverte en el espacio que tú te has preestablecido... no, no, los demás no te han atado, piensa que fuiste tú quién lo hiciste. Mientras no tenses la cuerda con tu ansiedad, ésta no te apretará el cuerpo, pero en cuanto quieras huir de tu zona, por más que luches contra tu ansiedad, más se tensará la cuerda y más te asfixiará. Si caminas en círculos acortarás irremediablemente la longitud de la cuerda y solo te quedará, solo, volver sobre tus pasos. No hay tijeras que la puedan cortar, ni manos mañosas que desaten los nudos que has hecho. Nadie puede ayudarte ha hacerlo aunque sí pueden mostrarte el camino.
Tienes un lobo hambriento delante de ti, recuerda que estás atado. y te está mirando, inmóvil, esperando algo, un ligero movimiento, para lanzarse contra ti. Piensa...¿miedo? ¿has dicho miedo?, recuerda que estás atado. ¿Sirve correr?...por cierto, se me olvidaba, la corteza del roble es tan resbaladiza que es imposible trepar, por si lo habías pensado. ¿Servirá correr?....- y esperó un tiempo hasta que uno de los discípulos dijo muy seguro: -NO.
Entonces el maestro se acercó y dijo: -¡SÍ! solo que debes correr hacia delante hacia las fauces del lobo, sin pensar. Entonces tu cuerda forjada con tu propio miedo desparecerá y verás que el lobo no era más que un fantasma de humo negro, tan inofensivo como la vida misma,... como la vida misma...siempre y cuando, no te ates con tus miedos a tu zona de confort.
Sí, tengo ventaja. Dijo el maestro.- Yo ya sabía la respuesta, ahora os queda a vosotros saber por qué el miedo se diluye si corres hacia él...
Por Jordi Luna
MÚSICA POR:
